Inodoro



Los inodoros pueden no ser una de las primeras cosas en las que nos fijemos al entrar al baño, sin embargo, todos lo utilizamos cada día. Más allá de sus funciones del día a día, el inodoro también es un objeto de diseño. Por esta razón, cuando elegimos el nuestro, tenemos que fijarnos bien en varios aspectos para saber que hacemos la elección correcta.

Los inodoros pueden ser suspendidos, a suelo o compactos. Los inodoros suspendidos van montados en la pared y no tienen base ni pedestal. Los de suelo son los clásicos modelos de toda la vida cuya fijación principal está en el suelo. Por último, los compactos son inodoros en los que el asiento y el tanque están en contacto y suelen ser de dimensiones menores.

La salida del inodoro también es diferentes entre unos y otros modelos, aunque siempre podemos elegir la que necesitemos. La salida dual indica que el agua sale tanto por la pared como por el suelo. La salida vertical indica que sale por el agujero de la pared. La salida horizontal sale por un agujero en el suelo.

También se diferencian por el tipo de tanque, que puede estar integrado o con tangue alto o bajo. Por no mencionar los modelos in-tank con cisterna integrada en el propio asiento o lo inodoros bidet con chorros y aire para la limpieza.