El lavabo es por lo general la pieza más importante dentro del cuarto de baño. No sólo es esencial para nuestra rutina de higiene y belleza de cada día, sino que además se convierte en el mueble principal y el centro de atención, ya que está asociado y siempre va de la mano del espejo y en muchas ocasiones de una iluminación auxiliar sobre el mismo.
Sin duda es la pieza más susceptible de ser cambiada y adaptada a las tendencias decorativas de cada momento. No solemos plantearnos cambiar el inodoro o el plato de ducha con tanta frecuencia como el lavabo, por lo que éste, por su sencillez en la instalación, precio y versatilidad, suele ser la pieza que tendemos a cambiar según los gustos o las necesidades de cada propietario.
Cada vez es más común que encontremos lavabos dobles, ya que supone una comodidad considerable el poder utilizarlo por dos personas a la vez. ¿No os ha pasado alguna vez que coincidís dos personas en el baño y no tenéis suficiente espacio y tenéis que esperar vuestro turno? Justo antes de dormir, mientras te cepillas los dientes al mismo tiempo que tu pareja o tus hijos; o a la hora de salir de casa, mientras alguien se está maquillando y alguien necesita arreglarse el pelo, etc. ¿Os suenan este tipo de situaciones? Pues con un lavabo doble esto se puede solucionar.
Existen gran variedad de lavabos que podemos elegir según nuestros gustos o necesidades. Si prefieres un lavabo de diseño sobrio y minimalista puedes optar por un lavabo suspendido sencillo y minimalista. Por el contrario si tienes muchas cosas que guardar, lo mejor es elegir un lavabo con mueble y aprovechar todo su almacenamiento.
Una vez hemos decidido si queremos sólo el lavabo o con un mueble en la zona inferior, también tenemos que decidir cómo lo vamos a colocar: anclado sobre la pared, sobre pedestal o encimera, o encastrado en el mueble inferior. La opción de colocar el lavabo sobre la encimera permite muchas opciones en cuanto a la forma del lavabo, ya que esta tendencia está en auge en la actualidad y podemos encontrar piezas de muchas formas: rectangulares, ovaladas, redondeadas tipo bol, más altas, más bajas, etc.
Los grifos de lavabo también es una decisión importante a tener en cuenta, ya que puede colocarse en la misma pieza del lavabo, de manera exterior a él sobre la encimera o el mueble que elijamos, o bien puede colocarse directamente en la pared.
En cuanto a sus materiales también podemos encontrar muchísima variedad, desde lavabos piedra, cerámica, metal y lavabos cristal… En este caso influirá mucho el gusto y las preferencias de cada usuario, pero no olvidemos tener en cuenta el uso que tendrá que soportar el lavabo y sobre todo tenemos que pensar en la parte funcional y que sea un elemento práctico y cómodo para el uso diario.
A continuación, os dejamos algunas imágenes de inspiración para que cojáis ideas si estáis pensando en poner este tipo de lavabos dobles en vuestro cuarto baño.












